Acerca de mí

Hola! Mi nombre es Tamara Icaza, estudiante de Administración de Empresas de la UG. Tengo 22 años, tengo muchos sueños que me gustaría cumplir a lo largo de mi vida.

lunes, 14 de agosto de 2023

Cómo controlar las emociones

El control emocional (o regulación emocional) es esencial cuando nos relacionamos con otras personas, y es una habilidad que forma parte de la inteligencia emocional.

Por tanto, el control de las emociones se engloba dentro de la gestión emocional, y para regularlas es necesario comprenderlas, entenderlas y hacerlas conscientes. Es imposible controlar las emociones si no dominamos la habilidad de autoconocimiento emocional.

Como debemos manejar nuestras emociones

Entiende tus emociones

Tómate un tiempo para reflexionar sobre lo que sientes y por qué reaccionas de cierta manera en algunas situaciones. Puede que estés preocupado por cómo te has comportado en el trabajo esta semana, al gritarle a un compañero, y ahora te arrepientes. Quizás el problema no era tan grave, pero simplemente se te ha ido de las manos por no pararte un momento a pensar en el verdadero problema. Igual el problema de fondo es que te sientes estresado en el trabajo porque no gestionas bien el tiempo.

Una estrategia para entender tus emociones es tener un diario emocional. Para utilizarlo, solamente necesitas sentarte frente a él, 10 o 20 minutos antes de ir a la cama. Puedes hacer un repaso del día y anotar cómo te has sentido, por qué te has sentido así y qué podrías haber hecho para mejorarlo. Quizás la próxima vez que te encuentres en esta situación ya hayas aprendido a no comportarte de esta manera.

Haz ejercicio físico

El ejercicio físico es una buena forma de aliviar el estrés y liberar tensiones que pueden provocarnos situaciones frustrantes y tensas. Algo que no es para nada positivo para el control emocional. Además, el ejercicio físico nos ayuda a liberar neuroquímicos relacionados en el estado de ánimo positivo, como son las endorfinas o la serotonina. Por eso, su práctica también tiene un efecto positivo en nuestra autoestima.

Adopta una actitud optimista

Además de trabajar en tu autoaceptación, debes tener una actitud positiva frente a la vida, lo que te hará más resistente y menos propenso a tener conflictos interpersonales. Tanto para la autoaceptación como para tener una actitud positiva y optimista frente a la vida es necesario tener voluntad, es decir, poner de tu parte para que esto ocurra.

Piensa en lo bueno y no en lo malo

El malestar que nos hace sentir algunas las emociones es lo que provoca que queramos evitarlas. Sin embargo, para solucionar los problemas hay que hacerles frente, pues de nada sirve mirar para otro lado. Si has trabajado el autoconocimiento emocional y la autoaceptación, debes dejar pasar estas emociones negativas. Ahora te toca centrarte en la positivas, y tu nivel de tensión se reducirá enormemente.

No te tomes mal las críticas

Aprende a encajar las críticas porque pueden hacer que pierdas los papeles y des rienda suelta a tu ira. Estar demasiado pendiente de lo que los demás dicen de ti es un síntoma de que no tienes suficiente autoconfianza y no has encontrado la paz interior necesaria para controlar las emociones. Así que quítale hierro al asunto cuando recibas críticas, al menos si quieres ser una persona emocionalmente equilibrada.

Video sobre: Cómo controlar las emociones 



Tips para hablar en público

 Tips para hablar en público 

"Convertirte en un buen orador te dará habilidades de persuasión, destreza en la expresión, pensamiento crítico, aumento de seguridad y autoestima"


La clave está en poder hablar en público sin que nos tiemble la voz, nos entre el pánico escénico o nos quedemos en blanco en mitad de nuestro discurso. Esta situación es más habitual de lo que pensamos, pero también se supera con facilidad, tan solo hay que seguir unas pautas para poder presentar como un profesional.
 En este blog te daremos tips para realizar una buena exposición.

Buena organización

El primer truco a tener en cuenta para aprender a hablar en público es preparar la presentación. Debemos conocer a fondo el tema del que vamos a hablar y cómo estructurar nuestro discurso para planificar el tiempo que dedicaremos a cada temática. Cuanto más organizado estés, menos nervioso te podrás.


Impactar desde el principio

Debes utilizar estrategias para conectar con el público desde el principio, engancharles y que quieran seguir escuchándote. Algunos ejemplos son utilizar citas célebres sobre el tema a tratar o recurrir al humor para romper el hielo y conseguir esa atención necesaria para crear vínculos con el público, crear acercamiento con él. De este modo habrás creado un ambiente relajado desde el principio, por lo que te adueñarás de la situación y estarás más tranquilo.

 Expresarse con sencillez

En esto confluyen varios aspectos. Primero debe quedar claro que debes poder resumir lo que propones comunicar con un par de enunciados, en pocas palabras. Si no lo logras, entonces necesitas repasar tu presentación para que quede más clara. Prepárate como si se tratase de un elevator pitch.

Y segundo, utilizar un estilo claro y sencillo, de fácil comprensión para los oyentes. Muchos tecnicismos o vocablos específicos que requieran explicación continua pueden distraer al público de nuestro mensaje.


 No excederse leyendo

Es muy recomendable, como hemos explicado anteriormente, guiarse mediante un pequeño esquema organizativo, pero esto debe utilizarse como sistema de apoyo y no como base única de tu presentación. Pues al leer la comunicación no es directa, no estás creando acercamiento con el público, no llamas su atención porque tampoco mantienes contacto visual con los oyentes.


 Contacto visual con los asistentes

Gran parte del éxito de saber hablar en público está en este consejo, porque al hablar en público necesitamos crear una conexión con nuestra audiencia y un ambiente de confianza para lograr transmitir con éxito nuestro mensaje.


Lanzar una pregunta

Podemos acabar con un resumen de las ideas que se han expuesto lanzando una pregunta al auditorio, pues es una técnica de cierre, aunque también de apertura, muy recomendable cuando se pretende influir en los discursos.


sábado, 12 de agosto de 2023

10 Consejos para Tomar Decisiones

 Todo representa una elección, desde el platillo de la cena, hasta la carrera que decides estudiar. Saber tomar buenas decisiones es clave para lograr una vida plena. La importancia de la toma de decisiones radica en que hacerlo correctamente te permitirá ahorrar tiempo, dinero y esfuerzos.


En este blog te compartiremos 10 consejos para realizar una buena toma de decisiones en tu vida.

10. Consejos para Tomar Buenas Decisiones 

1. Conócete a ti mismo

El autoconocimiento es esencial en el proceso de toma de decisiones. Saber tus gustos y valores, así como tus habilidades y limitaciones ayudará a que al momento de elegir lo hagas correctamente. 

2. Enfócate en el presente

Pensar en las posibles consecuencias que tu elección puede ser positivo; sin embargo, hacerlo de modo exagerado puede llevarte a la inacción. Si bien es importante considerar las repercusiones, la realidad es que no tenemos la capacidad de predecir el futuro.

 3. Confía en tus instintos

Puedes pensar que para tomar buenas decisiones es necesario un largo tiempo para analizar varias alternativas y sopesar sistemáticamente todos los pros y contras. A veces un juicio rápido puede ser igual de bueno, o incluso mejor.

4. Toma en cuenta tus emociones

Tu estado emocional influye más de lo que piensas en las decisiones que tomas. El que estés alegre, triste, entusiasmado o cansado puede provocar que hagas una elección apresurada o de manera pesimista. Evalúa tu estado de ánimo y cómo está influyendo tu razonamiento antes de decidir.

5. Identifica los riesgos                       

La familiaridad genera comodidad. Es probable que tomes decisiones que no son buenas simplemente porque es a lo que estás acostumbrado. Puede ser que tengas hábitos nocivos y quizá no estés consciente del daño que te hacen. Por ejemplo hay personas que se alimentan de comida rápida o no hacen ejercicio frecuentemente y creen que está bien porque hasta el momento no han percibido ningún daño en su cuerpo

6. Cambia de perspectiva

El modo en que abordas un problema juega un papel importante en cómo respondes frente a él. Al enfrentar una decisión, plantéate el problema de modo diferente.Tómate un minuto para ver el problema de forma distinta, esa puede ser la respuesta.

7. Ten cuidado con la presión social

Puedes considerarte una  persona segura de sí misma que toma sus decisiones sin que los demás influyan, el hecho es que nadie es inmune a la presión social. Innumerables experimentos revelan que las personas se dejan influir por figuras de autoridad o sus pares y toman malas decisiones. 

8. Reduce tus opciones

Al tomar una decisión es posible que evalúes entre distintas opciones e incluso consideres más  posibilidades. Lo mejor es que descartes las opciones que no sean viables desde el principio.  De este modo, tomar una buena decisión será más fácil.

9. Reconoce tus limitaciones

Es normal tener sesgos, aunque cueste trabajo admitirlo.  Nuestro criterio está sesgado. Es imposible ser completamente objetivo.

La mente tiene estrategias que le ayudan a entender situaciones y tomar decisiones más rápido. Y aunque estos atajos mentales permiten simplificar nuestras vidas, en ocasiones pueden llevarnos a tomar malas decisiones.

10. Ponte en otros zapatos

Al enfrentar una decisión difícil, pregúntate: ¿Qué harías si fueras alguien más? o ¿Qué te aconsejaría tu mejor amigo. Es probable que descubras la respuesta más fácilmente cuando al imaginarte como otra persona o desde la sabiduría de otra persona.

Ponerte en otros zapatos o hablar contigo mismo como un amigo de confianza permite distanciarte emocionalmente de la ecuación y ver el problema desde otra perspectiva. Esto te dará la oportunidad de ser más objetivo.





Cómo controlar las emociones

El  control emocional (o regulación emocional)   es esencial cuando nos relacionamos con otras personas, y es una habilidad que forma parte ...